A pesar de que es importante que entendamos que la
literatura y el cine son dos artes completamente distintas, podemos evidenciar
algunos detalles que hacen que las diferencias entre Del amor y otros demonios
escrita por Gabriel García Márquez en 1993 y la película realizada en 2009 por
Hilda Hidalgo sean realmente abismales... consideramos que a pesar de que son
artes y obras distintas, hay varios aspectos que difieren fuertemente de la
idea original.
García Márquez es un excelente narrador y logra contar mucho
en un libro realmente corto, es un texto ágil, con un ritmo rápido que no se
queda en los detalles mínimos. A diferencia de la película, que es lenta,
pesada y cuenta algunos detalles que no eran tan relevantes para la trama
principal, omitiendo algunos que hubieran sido de gran ayuda para la
construcción del argumento en la forma fílmica.
Pero la mayor diferencia que se encuentra en el libro y la
película es que el filme decide renunciar a la sensualidad propia del libro, a
esa pasión que Gabo nos quiere mostrar. Las imágenes se quedan cortas, los
diálogos y las escenas son mojigatas, y acaban con ese imaginario del amor
desde la carne y el deseo prohibido.
A modo de interpretación propia, pensamos que aunque la
directora evidencia la intensión de resaltar la mojigatez, cae en el juego de
la falsedad o la negación propia de la época. Si bien, aunque nosotros no
vivimos esa época, tenemos claro que el hombre guardaba en su interior sus más
crudos deseos carnales, pero no los ignoraba. Sí había pasión, deseos, sexo,
crudeza y tentaciones satisfechas. A diferencia de Gabo, quien nos destapa el
panorama en su libro, mostrando ese lado tan humano que, por más distinta la
época en la que se viva, nunca se podrá ignorar y siempre tendrá vigencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario